TODOS TENEMOS UNA HISTORIA QUE CONTAR

Esta es mi historia

Una mirada al pasado

Provengo de una familia humilde del Sur de España, en concreto de la provincia de Málaga. Donde nunca faltó un plato sobre la mesa y por ello me considero muy afortunado. A pesar de varios factores que hicieron complicada mi juventud, crecí bajo una serie de valores que me convirtieron en el hombre que soy a día de hoy.

Mi paso por las Fuerzas Armadas

La decisión de unirme al Ejército surgió por varias razones, entre ellas, la necesidad de independencia económica de mis padres y el deseo de aprender los valores que se inculcan en las fuerzas armadas, los cuales, efectivamente, aprendí.

Me incorporé al Ejército en medio de la pandemia de COVID-19. La base estaba ubicada a 1250 km de mi hogar, en una región con fuertes tendencias independentistas, en un pueblo de menos de 100 habitantes situado en una montaña, una situación verdaderamente anecdótica.

De esta experiencia, me llevo los aprendizajes más significativos de mi vida, un crecimiento personal en todos los aspectos. Los valores de disciplina, constancia, valentía y, sobre todo, la íntima satisfacción del deber cumplido, han marcado profundamente mi ser. Mis experiencias durante este tiempo, desde los primeros meses hasta la última montaña que conquistamos, forjaron un espíritu de resiliencia esencial para el resto de mi vida. 

Tras varios años en las Fuerzas Armadas y un duro golpe personal, decidí volver a casa con mi familia, para crear un hogar. Por ello junto a mis padres y hermanos iniciamos un nuevo proyecto, comprar una finca en la montaña. Lo suficientemente cerca de las necesidades vitales pero lo suficientemente lejos para no escuchar a nadie. Pero todo cambiaría de la noche a la mañana…

Ultimo golpe...

En una semana perdí muchas cosas, mi trabajo, mi pareja y el lugar donde quería construir un hogar… Después de un periodo de profunda depresión, llegué a la conclusión de que no estoba aprovechando las oportunidades que me brinda la vida. Y que tenía dos opciones, seguir lamentandome o coger el toro por los cuernos y salir adelante… Por esta razón, he decidí trazar un plan para alcanzar todo aquello a lo que aspiraba y así saborear esa libertad que genera ser dueño de tu propio destino.

Este es el momento en el que decidí que era todo o nada, hice 317 Km andando por el Camino Primitivo (CS) por el norte de España, cruzando las montañas de Asturias hasta llegar a Galicia.